Ferplastic

Ferplastic 2018-09-10T16:10:50+00:00

 

Las ferritas plásticas se obtienen mezclando matrices plásticas y óxidos de ferrita.

El proceso productivo se conoce desde finales de los años 50. Respecto a las ferritas cerámicas permite obtener una gran variedad de geometrías diferentes, que se pueden conseguir mediante los procesos de moldeo por inyección o compresión: el proceso de acabado normalmente no es necesario. Por lo tanto la ventaja se encuentra en minimizar los procesos de ensamblaje de los componentes utilizando directamente partes acabadas (anillos u otros sistemas complejos), ya magnetizadas en la mejor configuración. Las partes se pueden moldear con gran precisión, reduciendo las tolerancias del dispositivo acabado. La miniaturización de un dispositivo que lo utiliza puede ser muy agresiva, incluso manteniendo altas las prestaciones del material y la precisión dimensional en la pieza acabada. El sobremoldeo al que se presta este tipo de imanes, permite evitar otros procesos productivos y mejorar todavía más la precisión del montaje final. La gran resistencia a la oxidación y el ataque químico hacen que este tipo de imanes sea especialmente adecuado para aplicaciones donde es frecuente o continuo el contacto con agua o líquidos agresivos. El comportamiento térmico es muy bueno,  resiste a temperaturas medias y altas (120 °C) y no sufre una disminución de la fuerza coercitiva con el aumento de las temperaturas, como sucede para otros materiales.